Creí haberlo vivido todo; me encontré con una mujer con unos años menos que yo,
y me perdí, otra vez.
Trato de vivir al máximo, de dármelo todo y dar parte de mi a los demás, sólo trato de existir y trascender. El problema aquí es que lamentablemente no todo puede ser perfecto y de vez en cuando mi ambiente tiende a desequilibrarse, estas experiencias me ayudan a crecer, pero me mueven y me duelen.
Aquel día no fui por ti porque me dio miedo sentir
ultimamente la vida me ha golpeado demasiado, casi diario.
Ya lo he dicho “dos es mucho por que uno es poco”, ellos se fueron
tú aun estas. El cielo cae sobre el infierno, la hermosa sinergia sin esplendor,
la muerte y la vida sólo una vez unidas.
El regalo más grande sería tenerte y no tenerte.
El amor; yo – una rueda de la fortuna -, siempre caeré sobre sus pies.
No hay cosa simple ni absolutista, todo es relativo, un día puedo quererte, otro tal vez no. Hoy no te quiero, hoy te amo por lo que eres, por tu voz sollozante, por tus ojos que no se ven, por tu alegría escondida, por tu inquietud por saber, por lo que no me has dicho, por lo que no me has enseñado, por tu cansancio, por los días que no te veo, por lo que no conosco.
Hoy te amo por que no lo sabes.
lunes, 9 de marzo de 2009
lunes, 16 de febrero de 2009
Dos, es mucho.
Si abres los ojos prometo mostrarte como clavo la bola
y te aseguro que ahora si jugaré enserio.
Dos es mucho porque uno es poco.
Pudieron ser más o no pudo ser ninguno,
la muerte se asoma y se lleva al descuidado.
Dos juntos, yo solo.
Mujer tras mujer, rezo tras rezo,
llanto tras llanto; desvelo, tristeza,
dolor, ¡puta madre despierta!.
Recuerdos inmediatos de tu rostro pálido,
de tu juego, de tus chistes,
de mi seriedad, de mi soberbia, de mi
amor propio, de tus ojos que no se ven,
de tu voz que no se escucha,
de tu sonrisa que jamás volveré a ver.
Lo normal sería entrenar de lunes a viernes
y el fin de semana embriagarnos, Nada es normal
tu estas muerto y yo estoy solo.
Dos es mucho y anormal
es soledad y compañía
la muerte vuelve a aparecer
vuelve a pasar frente a mi sin humildad
sin compasión.
¡Abre los ojos o dejame ir!.
y te aseguro que ahora si jugaré enserio.
Dos es mucho porque uno es poco.
Pudieron ser más o no pudo ser ninguno,
la muerte se asoma y se lleva al descuidado.
Dos juntos, yo solo.
Mujer tras mujer, rezo tras rezo,
llanto tras llanto; desvelo, tristeza,
dolor, ¡puta madre despierta!.
Recuerdos inmediatos de tu rostro pálido,
de tu juego, de tus chistes,
de mi seriedad, de mi soberbia, de mi
amor propio, de tus ojos que no se ven,
de tu voz que no se escucha,
de tu sonrisa que jamás volveré a ver.
Lo normal sería entrenar de lunes a viernes
y el fin de semana embriagarnos, Nada es normal
tu estas muerto y yo estoy solo.
Dos es mucho y anormal
es soledad y compañía
la muerte vuelve a aparecer
vuelve a pasar frente a mi sin humildad
sin compasión.
¡Abre los ojos o dejame ir!.
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