Este whiskey me lo tomo en tu honor
por el respeto que te tuve en algunas ocasiones
Hoy te vas y ni me dí cuenta cuando pasaste a mi lado
no escuche tu típico saludo, "que onda greñas"
ni tu suplica diaria, "oye hijo de tu chingada madre
regalame un cigarro"
pero se que pasaste cerca de mi antes de partir
Extrañaré las mentadas de madre hacia mi
hacia los vecinos y a los policías
la calle se ve tan vacía sin tus blasfemias
tu cuerpo sigue tirado donde lo encontraron
pero no habla, ni escupe grocerías
tus sobrinas lloran, tus hermanos se hacen los fuertes
y yo, veo desde lejos, y por dentro digo
"puta madre, el meño se ha ido"
Recuerdo las travesuras que te hacía de pequeño
en verdad eran malvadas
tú las soportabas con tal de que te diera algo de licor
así era nuestra feliz relación
También recuerdo la vez que nos embriagamos
en tu casa tu sobrino tu y yo
fue divertido y la charla fue interesante
Rolling Stones, The doors, drogas, lo paranormal
así fuimos felices, como vecinos, como amigos
Siempre acompañado de tu inagotable amigo el alcohol
nadie sabe cual fue la hora exacta de tu partida
pero tu amigo te traiciono y te arranco la traquea
Lo peor de todo es que no volveré a escuchar
la voz que en silencio respetaba
esa voz que al entonarla se convertía en monstruo
con cantos de dolor y sufrimiento
siempre acompañado de tu bebida y tu soledad
Hoy te extraño no por que no estarás
ni por que no tendré a quien culpar
te extraño por que la botella esta llena y sola
tiene esperanza de que tu cuerpo se levante y la posee
y eso no lo soporto
pobre ingenua
Ojala la muerte tenga vino
ojala en el infierno regalen cervezas
pobre de ellos si no
acabaran enfadados con tus mentadas de madre
Que viva los Rolling Stones
que viva el licor
que viva la desnudes conque viviste
Ahora que ya no existe tu alma
deseo que hayas tomado un buen camino
yo seguiré viendo tu cuerpo hasta que se lo lleven los uniformados
martes, 27 de mayo de 2008
martes, 13 de mayo de 2008
13 de mayo.
Hoy se cumple un año del día que casi muero.
Ha esto, ha mis nuevos días, le llamo mi segunda vida,
volví a nacer ante los ojos del mundo,
ante mi inocente vieja duda,
ante la sorpresa de la muerte, sigo de pie,
camino como la mayoría de las personas,
sigo hablando, sigo escuchando,
pero lo más importante, he aprendido a sentir.
Ahora tengo más hambre, tengo sed la mayoría del tiempo,
a pesar de mis 22 años mi cuerpo parece seguir creciendo;
lo más impresionante de esta nueva vida,
es que, me voy elevando,
mi percepción del entorno es desde arriba,
veo los colores, los puedo oler, y no paro,
sigo cada ves más arriba.
Lo mejor que me ha pasado en la vida
es haber muerto en ella y vivir para contarlo,
el contacto con la muerte
es la experiencia más excitante que he tenido.
Hace un año que morí y volví a nacer,
hace un año que entendí el significado de la vida,
aferrarme a mis deseos para de nuevo volver a morir.
Ha esto, ha mis nuevos días, le llamo mi segunda vida,
volví a nacer ante los ojos del mundo,
ante mi inocente vieja duda,
ante la sorpresa de la muerte, sigo de pie,
camino como la mayoría de las personas,
sigo hablando, sigo escuchando,
pero lo más importante, he aprendido a sentir.
Ahora tengo más hambre, tengo sed la mayoría del tiempo,
a pesar de mis 22 años mi cuerpo parece seguir creciendo;
lo más impresionante de esta nueva vida,
es que, me voy elevando,
mi percepción del entorno es desde arriba,
veo los colores, los puedo oler, y no paro,
sigo cada ves más arriba.
Lo mejor que me ha pasado en la vida
es haber muerto en ella y vivir para contarlo,
el contacto con la muerte
es la experiencia más excitante que he tenido.
Hace un año que morí y volví a nacer,
hace un año que entendí el significado de la vida,
aferrarme a mis deseos para de nuevo volver a morir.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Un día con tu recuerdo.
Un día con tu recuerdo.
Hoy al despertar te busque entre las sabanas
y por toda la casa, muy dentro de mi sabía que
no estabas, pero la esperanza me gano.
Al darme cuenta de que mi búsqueda era inútil
decidí prepararme el desayuno. Al estar cocinando
empecé a escuchar murmullos en la recámara,
murmullos que iban creciendo hasta transformarse
en gritos; gritos, carcajadas, gemidos, todos tuyos.
Se me fue el hambre y preferí ir al cuarto más alejado
de la casa, donde nunca estuviste, donde esta mi piano.
Prendí un cigarro y sin darme cuenta comencé con la escala
de re mayor. Así pasaron algunos minutos , hasta que mire
mis viejas botas, me percate del momento y en el piano tocaba
la sonata de Claro de luna, no era Beethoven, era yo y tu recuerdo.
El tiempo se convirtió en mi enemigo, a cada hora me daba una puñalada,
yo sufría en silencio, como a diario desde que perdí tus ojos,
desde que el amor dejo de existir,
desde que la racionalización tomo por la espalda a los sentidos.
Llegó el momento de irme a volar, el despegue fue el correcto,
iba dejando atrás a todos, era tan veloz como en los viejos tiempos,
hasta que a lo lejos escuché tu vieja frase,
¡vuela más alto, hasta llegar a las estrellas!, descendí,
descendí y me quede quieto sin ganas de nada, triste como el violín.
Creo en la alegría pero no en la felicidad, es una de las dudas
que persiste en mi, frecuentemente visito a su polaridad, la melancolía,
incluso en ocasiones voy con la tristeza, son parte de mi vida,
su compañía y sus ojos negros.
Con su música me mantengo tranquilo pero en la periferia, en lo que no existe.
Así llega la noche, sin esperanza, sin compañía, sin sentir, sin vivir.
Así es un día con tu recuerdo,eres más fuerte que mi mente,
eres más fuerte que yo, y ya no existes.
J. Jesús García Mora.
Hoy al despertar te busque entre las sabanas
y por toda la casa, muy dentro de mi sabía que
no estabas, pero la esperanza me gano.
Al darme cuenta de que mi búsqueda era inútil
decidí prepararme el desayuno. Al estar cocinando
empecé a escuchar murmullos en la recámara,
murmullos que iban creciendo hasta transformarse
en gritos; gritos, carcajadas, gemidos, todos tuyos.
Se me fue el hambre y preferí ir al cuarto más alejado
de la casa, donde nunca estuviste, donde esta mi piano.
Prendí un cigarro y sin darme cuenta comencé con la escala
de re mayor. Así pasaron algunos minutos , hasta que mire
mis viejas botas, me percate del momento y en el piano tocaba
la sonata de Claro de luna, no era Beethoven, era yo y tu recuerdo.
El tiempo se convirtió en mi enemigo, a cada hora me daba una puñalada,
yo sufría en silencio, como a diario desde que perdí tus ojos,
desde que el amor dejo de existir,
desde que la racionalización tomo por la espalda a los sentidos.
Llegó el momento de irme a volar, el despegue fue el correcto,
iba dejando atrás a todos, era tan veloz como en los viejos tiempos,
hasta que a lo lejos escuché tu vieja frase,
¡vuela más alto, hasta llegar a las estrellas!, descendí,
descendí y me quede quieto sin ganas de nada, triste como el violín.
Creo en la alegría pero no en la felicidad, es una de las dudas
que persiste en mi, frecuentemente visito a su polaridad, la melancolía,
incluso en ocasiones voy con la tristeza, son parte de mi vida,
su compañía y sus ojos negros.
Con su música me mantengo tranquilo pero en la periferia, en lo que no existe.
Así llega la noche, sin esperanza, sin compañía, sin sentir, sin vivir.
Así es un día con tu recuerdo,eres más fuerte que mi mente,
eres más fuerte que yo, y ya no existes.
J. Jesús García Mora.
domingo, 4 de mayo de 2008
Acostumbrado a un cubo.
Acomodado en un cubo cubierto de sangre no mía,
Espero que se abra la puerta, espero la luz, el resplandor
Que me lleve a sentir.
Con tu ausencia las paredes se pintan de agonía,
Escurre el dolor, y mi melancolía innata sale a la superficie.
Los pensamientos cubren el viaje interminable,
Apaga la llama de la vela encendida por la muerte
De mi abuelo y cierra mis ojos.
El mundo es mi mundo y se me escapa de las manos,
Entre recuerdos, la indudable llegada de la demencia,
Me voy perdiendo y, va opacando cada oportunidad de llegar a ti.
Que extraño extrañarte, que raro ya no amarte;
Ignoro mi enfermedad y le grito al cielo, desesperado por encontrar
Una respuesta. Las líneas de mis manos no dicen nada, y amanece
Y paso otro día más sin dormir, sin decir adiós.
La esperanza se va, se lleva mi alma, mi ilusión, no volverá.
Acostumbrado a un cubo cubierto de sueños, imploro a la muerte,
¡Llevame contigo!, ¡abre la puerta!.
J. Jesús García Mora.
Espero que se abra la puerta, espero la luz, el resplandor
Que me lleve a sentir.
Con tu ausencia las paredes se pintan de agonía,
Escurre el dolor, y mi melancolía innata sale a la superficie.
Los pensamientos cubren el viaje interminable,
Apaga la llama de la vela encendida por la muerte
De mi abuelo y cierra mis ojos.
El mundo es mi mundo y se me escapa de las manos,
Entre recuerdos, la indudable llegada de la demencia,
Me voy perdiendo y, va opacando cada oportunidad de llegar a ti.
Que extraño extrañarte, que raro ya no amarte;
Ignoro mi enfermedad y le grito al cielo, desesperado por encontrar
Una respuesta. Las líneas de mis manos no dicen nada, y amanece
Y paso otro día más sin dormir, sin decir adiós.
La esperanza se va, se lleva mi alma, mi ilusión, no volverá.
Acostumbrado a un cubo cubierto de sueños, imploro a la muerte,
¡Llevame contigo!, ¡abre la puerta!.
J. Jesús García Mora.
Recuerdo adolescente.
Un cielo gris refleja el mar
un cielo en el que no estás tú
La lluvia arrastra tu recuerdo
la lluvia te arrastra hacia el mar
Te has llevado mis deseos
en mi vida no estas tú
maldita llaga me has creado
nunca más podrá cerrar
Cada día que ha pasado
sigo atado a tu ausencia
imagino tu presencia
en las olas junto a mi piel
Te he invocado entre las olas
y las olas son tu piel
he sentido tus manos
y tus labios vuelve a mi
Te has llevado mis anhelos
en mis sueños no estás tú
te he invocado entre las olas
y en las olas me ahogaré
Te he buscado entre las olas
y en las olas te encontré
nunca mas te dejaré.
Hoy desde temprano me llego el recuerdo de esta canción,
recuerdos de adolescente.
Cada nota tuya me duele, me duele a dentro,
a dentro donde es imposible sanar.
Mi cuerpo esta lleno de anedonia, es imposible sentir;
sonrío con temor, hace años que no se de amor,
sólo sueño con volar solo.
un cielo en el que no estás tú
La lluvia arrastra tu recuerdo
la lluvia te arrastra hacia el mar
Te has llevado mis deseos
en mi vida no estas tú
maldita llaga me has creado
nunca más podrá cerrar
Cada día que ha pasado
sigo atado a tu ausencia
imagino tu presencia
en las olas junto a mi piel
Te he invocado entre las olas
y las olas son tu piel
he sentido tus manos
y tus labios vuelve a mi
Te has llevado mis anhelos
en mis sueños no estás tú
te he invocado entre las olas
y en las olas me ahogaré
Te he buscado entre las olas
y en las olas te encontré
nunca mas te dejaré.
Hoy desde temprano me llego el recuerdo de esta canción,
recuerdos de adolescente.
Cada nota tuya me duele, me duele a dentro,
a dentro donde es imposible sanar.
Mi cuerpo esta lleno de anedonia, es imposible sentir;
sonrío con temor, hace años que no se de amor,
sólo sueño con volar solo.
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