Dulces ojos, siempre dulces, no los volveré a ver.
hoy me voy para siempre a la nada, al lugar donde van los poetas,
donde nos desnudamos para tomar café y fumar, donde jugamos con lo prohibido,
me voy adonde morimos a diario y renacemos al día siguiente,
me voy a donde le puedo hacer el amor al diablo,
me voy a donde no hay miedo, donde no existe nada y la nada lo es todo.
He muerto, he muerto y me voy volando, derramando las últimas lágrimas, descomponiéndome,
he muerto y mi nombre aun no está escrito, me voy como el hombre que fui,
me voy convertido en poema.
martes, 1 de julio de 2008
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2 comentarios:
Sublime conversión a poema después de la muerte.
Muy buenas letras aqui en su blog...
saludos desde la Liber
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